Por tus quejas no se quejan
¿Recuerdan las protestas por el cierre de la fábrica de cerámica Corinema de Altamira?
Muchos se quejaron porque no los acompañaron en sus reclamos.
Protestaban y porque los usuarios de la Ruta 5 no los acompañaban en el pedido.
¿Y la protesta por el “Salvemos al tren?: Yo ví a estudiantes de la U.N.L.U. que usaban el servicio a diario, trabajadores, etc.; pasando indiferentes y raudamente por el hall de la estación del Sarmiento, abriéndose paso entre los manifestantes.
Protestaban los obreros de DuPont, y protestaban, además, porque otros no los respaldaban en el reclamo.
Protestaban los de la Clínica porque los de DuPont no los acompañaban en la protesta.
Más cercano en el tiempo, protestaban en la Plaza San Martín por la suba de las tarifas de gas y electricidad, y también, porque los que se quejan no concurrieron ni por asomo a la protesta.
Y por estos días se pide justicia por el asesinato de Darío Duarte.
¿Querés más protesta que los cacerolazos del 20 de diciembre del 2001?
Dijo alguien: “¿Y? ¿Qué pasó con el “que se vayan todos?”
“Siguen los mismos” –le respondió otro.-
“…y cerró Corinema” – apuntó un tercero mientras se agregaban otras voces que decían.
-Y cerró DuPont!
-Y sigue el peaje.
-Y cerró la Clínica Cruz Azul, dijo alguno.
-Y el servicio de trenes sigue igual.
- ¿Entonces?… ¿No sirve la protesta?:
El pueblo muchas veces no participa porque casi nunca es escuchado.
La respuesta es mucho más compleja de lo que se ve a simple vista.
El sistema nos tiende trampas y nos coloca en lugares en donde, hasta sin quererlo, estamos siéndole funcionales.
De todas maneras: la historia tiene sus tiempos; y los tiempos “de todos” –como dice un amigo- parecen estar a la vuelta de la esquina.
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